DEMETRIA LEAL, LA POETA DE BRIHUEGA
So obra: Hay un jardín en la Alcarria, la consagró en 1984
Don José Jara Ortega, poeta briocense que se
ganó la vida en Madrid, entre otras dedicaciones, como Procurador de los
Tribunales, ejerciendo en ratos ociosos como poeta y contador de historias, fue
tal vez uno de los primeros autores que dedicó un amplio espacio a glosar la
obra poética de Demetria Leal y de quienes, desde Brihuega, salieron al mundo de
la poesía para cantar los encantos de una tierra. El Jardín de la Alcarria, que
ya rotulaban en sus obras cuando el siglo XX comenzaba el final de su andadura.
Don José Jara, hijo de quien fuese secretario municipal de la villa, don
Emilio, aprendió a caminar con una sola pierna, la derecha. La izquierda la
perdió el 9 de septiembre de 1918 junto a la puerta de San Miguel de su Brihuega
natal, cuando trató de subirse al carro de los Riaza, tropezó al hacerlo, cayó y
una de las ruedas le pasó por encima, procediendo los médicos a su amputación.
Contaba don José con siete años de edad; a pesar de ello estudió y ejerció el Magisterio
y terminó su vida profesional, como decíamos, como Procurador de los
Tribunales, al tiempo que administrador de un conocido condado provincial. Don
José falleció en Madrid, en los últimos días de diciembre de 2003, a los
noventa y cinco años de edad y marchó a descansar a las tierras que
administraba. Cuando le amputaron la pierna apenas le daban unos meses de vida.
Años antes de pasar a la historia nos legó
una de sus mejores obras. Su: “Antología de Poetas Briocenses”, que vio la luz
a través de los Cuadernos de Etnología de Guadalajara, en 1991.
Por las páginas de la obra desfilan Matías
Dioz, El Mona, Aurelio González “el Pelos”, Cepero “el Cavila”, María Victoria Viejo, José Magaña, Antonio Ruiz,
Antonio del Cerro, Adelardo Caballero, Saturnino Ortega y Demetria Leal; poetas
que don José conoció. Sazonadas las páginas poéticas con los recuerdos del
chiquillo que corrió las calles de Brihuega con una sola pierna.
Demetria Leal Sanz
En Brihuega nació Demetria Leal Sanz, el 2 de
abril de 1912, siendo bautizada en la iglesia de San Miguel, a la que
pertenecía, como residente en la calle de las Armas en la que su padre
regentaba una zapatería; llevando a cabo en Brihuega sus primeros estudios, en
el colegio de las Monjas Bernardas de la localidad. Dándose a conocer como
hábil poeta con poco más de veinte años de edad, en 1926, en su propia
localidad, recitando versos con motivo de los festejos populares de la Virgen
de la Peña de Brihuega, cuya localidad estará presente en su larga trayectoria.
Y a la que cantará poéticamente en todas sus facetas, monumental, histórica o
urbana.
El traslado de la industria familiar a la
localidad de Tarancón (Cuenca), hará que Demetria se afinque en la localidad conquense
en 1943, cuando ya se encontraba casada con el hijo de uno de los industriales
más prestigiosos de la capital alcarreña, don Luis Domenech, titular de uno de
los mejores comercios dedicados a los tejidos y la paquetería, ubicado en la
Plaza Mayor. Demetria, con su marido, don José, llegarán a ser personajes
populares en Tarancón, participando a partir de entonces en la vida cultural de
la localidad.
No sólo a la poesía, también al relato
histórico dedicará tiempo Demetria Leal, centrando la mayor parte de sus
trabajos en la historia de Brihuega, en torno a la cual escribirá la novela de
este género, mitad en prosa, mitad en verso: “La Alcarria en el siglo XI”
(Guadalajara, 1961), obra que fragmentada dará a conocer a través del semanario
Flores y Abejas de Guadalajara.
Una obra de premio
La obra literaria de Demetria Leal Sanz será
galardonada con diferentes premios de poesía y narrativa, como el obtenido en
1956 con motivo de la festividad de la Virgen de la Paloma, de Madrid;
participando en numerosos más, como el de poesía patrocinado por la Diputación
Provincial de Albacete en 1960, al que concurrirá con la obra: “La tierra tiembla”, así como al
patrocinado por la Diputación Provincial de Guadalajara en homenaje al periodista
José de Juan García, en 1973, origen de los premios provinciales de periodismo.
Al tiempo colabora con los principales
medios periodísticos de la provincia de Guadalajara, entre ellos los semanarios
Flores y Abejas y Nueva Alcarria, en su conocida sección: “Alcarria Poética”.
En ellas siempre tendrá presente, directa o
indirectamente, una línea, o recuerdo, para cantar a la Brihuega de su
nacimiento.
Será asidua colaboradora de la revista
cultural “Malena”, de su localidad de
residencia, Tarancón, desde la fundación de la revista en 1981, en la que
desarrollará la sección: “Retrotraer el
tiempo”. Su firma y poemas tampoco faltarán en el Boletín “Arriaca”, de la Casa de Guadalajara en
Madrid; así como en la revista de su localidad natal: “Gentes de Brihuega”; de manera ocasional también lo hará en el “Boletín de la Real Academia Conquense de
Artes y Letras”; así como en la Revista de la Semana Santa de Daimiel
(Ciudad Real). Tampoco faltará su firma en los programas festivos de Tarancón,
a partir de 1965.
Hay un jardín en la Alcarria
Su obra más significativa será: “Hay un jardín en la Alcarria”, dedicada
a su natal Brihuega, que verá la luz en 1984, a pesar de que recorre las
páginas periodísticas desde 1981, será pública y literariamente presentada a
través de la Casa de Guadalajara en Madrid, en el mes de marzo de 1985,
recibiendo el aplauso del mundo cultural de la provincia, y destacándose como
uno de los libros líricos más reconocidos de Brihuega.
Su lírica, a partir de aquí, irá en aumento,
compaginando su vida familiar con la poética y literaria, que la llevarán a que
el pueblo de Brihuega le rinda homenaje, agradeciendo el conjunto de su obra a
la localidad, en el mes de julio de 2005, cuando los años comienzan a pesar;
mientras que en Tarancón, y con motivo de la publicación de su libro: “Un rato con los niños”, recibió el
homenaje de su Ayuntamiento.
Igualmente, su localidad de residencia,
Tarancón, dará su nombre a una de sus calles. Publicándose tras su
fallecimiento algunos poemas de su autoría que permanecían inéditos,
conformando los poemarios “Poemas al
viento”, que vería la luz en 2012; “El
niño que subió a la luna” (2009); así como “El libro del pensamiento” (2007).
Demetria Leal Sanz fallecería en Madrid, el
25 de octubre de 2006, siendo sepultada en Tarancón (Cuenca); poco tiempo
después; con motivo de la Semana del Libro de Tarancón, celebrada en el mes de
abril de 2007, la localidad tributaría un gran homenaje póstumo en su memoria
reconociendo su larga trayectoria literaria. Mientras que la Revista Malena
dedicaría a homenajear su figura la editada en el mes de abril de 2007.
Por Brihuega todavía resuenan sus versos:
Brihuega, pueblo querido,
alegría de la Alcarria,
coronado de laureles,
y cercado de murallas…
Tomás Gismera
Velasco/ Guadalajara en la memoria/ Periódico Nueva Alcarria; Guadalajara, 13
de marzo de 2026
BRIHUEGA, CRÓNICAS DE UN SIGLO
A través de tres volúmenes: “Brihuega en los tiempos del cólera”; “La Razón de un Centenario” y “Brihuega Monumento Nacional”; el autor nos introduce en la historia de Brihuega, a través de crónicas y textos, de los último, prácticamente, doscientos años.
Dan inicio las crónicas en 1808, coincidiendo con la declaración de Guerra que llevó a la de la Independencia, dándonos cuenta de todos los pormenores que, de relativa importancia, suceden en Brihuega a lo largo del siglo XIX, entre 1808 y 1894, a los que se dedica el primero de los volúmenes, dejando un amplio relato de los avatares que llevaron a Brihuega las epidemias de cólera que se sucedieron a lo largo del siglo.
Entre 1895 y 1920 transcurre el segundo volumen, en cuyo tiempo se conmemorará de manera significativa el segundo centenario de las batallas de Brihuega y Villaviciosa, en 1710.
En el tercer volumen, el autor nos conduce a través de cincuenta años de la historia del siglo XX, desde la Coronación de la Virgen de la Peña, a la declaración de Monumento Nacional de la Villa de Brihuega en 1973, dejando constancia de gran parte de los sucesos habidos en este tiempo.
Crónicas, sucesos, biografías, historias grandes y pequeñas, se resumen en las, prácticamente mil páginas, que completan los tres volúmenes a través de los que conoceremos, con la crónica del tiempo, y sus cronistas, el devenir de una población a lo largo del tiempo que recorren.
Las “crónicas” que siguen, y que son parte de la historia de Brihuega a lo largo del siglo XIX han sido tomadas de la prensa, publicaciones, revistas y libros que se referencian. Entre los que no se hace mención, dado su elevado número son, principalmente, los semanarios de Guadalajara, publicados desde finales del siglo XIX, Flores y Abejas (a partir de 1894); Atienza Ilustrada (desde 1898); Boletín Eclesiástico del Obispado de Sigüenza (desde 1859); Boletín Oficial de la Provincia de Guadalajara (desde 1834); Crónica de la Exposición Provincial de Guadalajara (1876); La Educación Popular (1896); La Ilustración (desde 1893); Revista Popular (1890); La Crónica (desde 1897); así como la Gaceta de la Regencia; La Gaceta Oficial de España, y los numerosos diarios y semanarios publicados, principalmente, en Madrid.
Cuanto se publica en letra menuda o cursiva es tomado textualmente de las noticias, crónicas, libros e informaciones a las que se hace referencia.
Todas ellas sirven para componer lo que bien podría denominarse: “Historia de Brihuega, del siglo XIX y XX”.
Son las vivencias de las gentes sencillas, de nuestros abuelos, de sus padres. La historia de las gentes cercanas cuyos apellidos nos llegan, y nos suenan. La historia de los nuestros; y la transformación y adecuación a los tiempos modernos de una industriosa población
Sumario General:
BRIHUEGA CRÓNICAS DE UN SIGLO (I)
BRIHUEGA EN LOS TIEMPOS DEL CÓLERA
(1808-1894)
-I-
Una guerra para comenzar un siglo
Pág. 9
Juan Martín, el Empecinado; Brihuega en guerra
-II-
El trienio liberal
Pág. 41
Brihuega industrial; Los Cien Mil hijos de San Luis; En busca de una capital de provincia; Brihuega en un Diccionario, el de Sebastián Miñano, de 1827
-III-
Isabelinos y Carlistas
Pág. 73
Joaquín Béjar, Padre Eterno; Y los peligros de salir al camino…; Brihuega 1834: La guadaña de la muerte; Brihuega, 1838; José Cobeño
-IV-
Entre toros y telares
Pág. 105
Brihuega en un Diccionario, el Madoz; La feria de Brihuega; e la vida ordinaria; El crimen del Barbero; La Borriquilla; Y, de nuevo, la visita del cólera
-V-
El buen Gobernador
Pág. 157
Matías Bedoya, el buen Gobernador; El cólera de 1865: La epidemia negada
-VI-
Un Caballero de Brihuega
Pág. 189
Luis María Pastor. Un ministro en Brihuega; La gran tormenta
-VII-
La Brihuega de Celso Gomis
Pág. 227
Fernando Sepúlveda y Lucio: La Ciencia en Brihuega
-VIII-
Miel de la Alcarria
Pág. 245
El crimen de los serenos; José Sepúlveda y Lucio; La última noche de Manuel Parra, el de Valdearenas; Gumersindo del Moral; “Pocoseso”; Fernando Manzano Pastor: La primera zarzuela; Camilo Pérez Moreno; Entre la Historia y la Prensa; Miel de la Alcarria
BRIHUEGA:
CRÓNICAS DE UN SIGLO (II)
LA RAZÓN DE UN CENTENARIO
(1895-1920)
-I-
Los desastres del 98
Pág. 9
Felipe de Diego y Esteban. La Medicina en Brihuega; Enrique Pastor Bedoya. Alverico Perón; El engendro; Sin Perdón. El reo de Valdegrudas
-II-
San Felipe en llamas
Pág. 61
¡A los toros de Brihuega! ¡Que torea La Reverte!; ¡A las eras!; San Felipe en llamas
-III-
Fe y Tradición
Pág. 125
Jesús Gómez Marlasca
-IV-
La razón de un centenario
Pág. 153
Don Antonio Hernández López; Juan-Catalina García López. El primer Cronista
-V-
Misión cumplida
Pág. 207
-VI-
Brihuega y su Partido
Pág. 235
Justo Hernández Gómez. La herencia de un apellido
-VII-
José Jara Ortega
Pág. 255
Eugenio Bartolomé y Mingo, el gran pedagogo
BRIHUEGA
CRÓNICAS DE UN SIGLO (III)
BRIHUEGA MONUMENTO NACIONAL
(1921-1973)
-I-
Un hombre sabio
Pág. 9
Justo Sanjurjo y López de Gómara, un cónsul para Brihuega; Antonio Pareja Serrada, el historiador de Brihuega
-II-
Tiempo de silencio
Pág. 39
Eduardo Contreras. El hombre de los mil sueños
-III-
La fiesta de la Coronación
Pág. 69
La Sociedad Benéfica y de Fomento Briocense
-IV-
Brihuega en Guerra
Pág. 115
El Comercial, el café más alcarreño de Madrid; Pedro Marlasca Riaza. La Filarmónica de Brihuega: El Castillo de Brihuega, de Francisco Layna Serrano; Ramón Casas Caballero. Alma de Brihuega; Luis del Río y Lara. Un Académico de Medicina en Brihuega
-V-
Los años del hambre
Pág. 171
-VI-
El Jardín de la Alcarria
Pág. 217
Vicente Riaza, el barítono de Brihuega
-VII-
Brihuega, Monumento Nacional
Pág.253
La feria de Brihuega, en sus últimos años; Ramón Medina Ortega. El Cantor de Córdoba; Jesús Cabezudo Barragán: ¡Suene la Banda!;Juan Elegido Millán: El Profesor Max
BRIHUEGA EN LOS TIEMPOS DEL CÓLERA
- ASIN : B0CNH746P4
- Editorial : Independently published
- Idioma : Español
- Tapa blanda : 297 páginas
- ISBN-13 : 979-8867810696
- Peso del producto : 517 g
- Dimensiones : 15.24 x 1.91 x 22.86 cm
LA RAZÓN DE UN CENTENARIO
- ASIN : B0CNH6V8LF
- Editorial : Independently published
- Idioma : Español
- Tapa blanda : 290 páginas
- ISBN-13 : 979-8867812669
- Peso del producto : 503 g
- Dimensiones : 15.24 x 1.85 x 22.86 cm
BRIHUEGA, MONUMENTO NACIONAL
- ASIN : B0CNH87412
- Editorial : Independently published
- Idioma : Español
- Tapa blanda : 298 páginas
- ISBN-13 : 979-8867814045
- Peso del producto : 517 g
- Dimensiones : 15.24 x 1.91 x 22.86 cm
- El libro, pulsando aquí





