CEMENTERIO NUCLEAR DE YEBRA
(Repasando mi blog. 21 de enero de 2010)
(Repasando mi blog. 21 de enero de 2010)
Hace unos días la Presidenta de la Diputación de Guadalajara, respondiendo a una de las preguntas que le hacía, me respondía que los alcaldes de Guadalajara tenían los pies en el suelo y sabían lo que necesitaba cada uno de sus pueblos. Yo me atrevería a decir, todos, menos uno.
No es el caso. El caso es que el alcalde de Yebra ha decidido que en su pueblo puede instalarse el tan traído y llevado cementerio nuclear, y supongo que cuando el alcalde de Yebra ha decidido eso, con el apoyo de sus concejales y de un buen número de la población es porque ha pensado que es lo mejor para su pueblo. Días antes el de Almonacid ideó lo mismo y pensó en hacer un referéndum en el pueblo. Conozco a ambos, al alcalde de Yebra y a Gabriel, el de Almonacid, y supongo y me consta que ambos tienen los pies en el suelo y quieren lo mejor para su pueblo.
Hay en todos estos temas una falsa moral, como en tantas y tantas otras cosas. Nadie quiere tener cerca una central nuclear porque, dicen, contamina la tierra. Ni una central térmica, porque, dicen, contamina el ambiente. Ni los famosos molinos eólicos porque contaminan el paisaje. Sin embargo nadie quiere apagar la luz, prescindir de lavadora, de coche, de televisión… de todas esas cosas que nos hacen la vida más cómoda.
Claro que hay sistemas de energía, supongo que los habrá, que no pongan en riesgo vidas y haciendas. Supongo. Pero lo que está claro es que de algo han vivido, viven y tienen que vivir los pueblos.
Almonacid, como Trillo, como tantos pueblos de la Alcarria han vivido de las centrales de Trillo y Zorita, y nunca ha pasado nada, saldo que ha generado riqueza en los pueblos del entorno. Ahora el cementerio nuclear generaría trescientos puestos de trabajo y unas importantes plusvalías para el pueblo y para la comarca que, lo queramos o no, de algo tienen que vivir, a menos que renunciemos, todos, a las comodidades de la vida moderna.
Podéis estar seguros de que para nada respaldo al alcalde de Atienza, considero que vive en una nube, muy alejada de la tierra que debía de pisar, pero si hubiese solicitado para Atienza el cementerio nuclear lo hubiese defendido, hubiera entendido que deseaba lo mejor para su pueblo como lo desean quienes lo solicitan, después de todo, lo pongan en Yebra o en alguno de los pueblos segovianos, los de Atienza estaremos en mucho mayor riesgo que los de Yebra o los de esos pueblos segovianos dispuestos a solicitarlos. La nube tóxica no se quedaría sobre el almacén, se la llevaría el viento.
Dejémonos de falsas moralidades, en algún lugar tenemos que plantar el pino, a menos que nos sellemos el agujero nuclear de nuestros cuerpos "venditos".