GRACIAS.
A todos los amigos, conocidos... a todos los que durante este mes os habéis interesado por mí y me habéis envíado ánimos, palabras de ánimo y algo más.
La verdad es que han sido unos días complicados, pero supongo que es algo por lo que, con un poco de mala suerte, pasan muchas personas cuando la salud comienza a dar esos disgustos que acompañan el paso de la edad.
Se, porque me lo habéis contado, que en La Caballada hubo un recuerdo por mi ausencia. He de confesar que la viví, en el hospital, pero la viví.
Se también que alguien pidió un aplauso que me diese ánimos desde la distancia en esa jornada cultural del 18 de junio en Atienza, (me llegaron vuestros ánimos), y se que se me esperaba por las calles de Madrid, en la celebración del Día de Guadalajara, pero no podía ser.
La salud, recobrarla, es importante, y también lo han sido todas esas llamadas de teléfono de los amigos de Atienza, de Guadalajara, de Avila, de Narrillos, de la Casa de Guadalajara... y de las decenas de correos que me habéis envíado dándome ánimos.
Yo os debía unas líneas para deciros "GRACIAS". Todavía quedan unos días antes de que esté repuesto del todo, pero con vuestros ánimos y vuestra amistad, después de lo pasado, lo que queda es, como dicen por mi pueblo "pan comido".
Gracias a todos, de corazón.
Tomás Gismera Velasco
A todos los amigos, conocidos... a todos los que durante este mes os habéis interesado por mí y me habéis envíado ánimos, palabras de ánimo y algo más.
La verdad es que han sido unos días complicados, pero supongo que es algo por lo que, con un poco de mala suerte, pasan muchas personas cuando la salud comienza a dar esos disgustos que acompañan el paso de la edad.
Se, porque me lo habéis contado, que en La Caballada hubo un recuerdo por mi ausencia. He de confesar que la viví, en el hospital, pero la viví.
Se también que alguien pidió un aplauso que me diese ánimos desde la distancia en esa jornada cultural del 18 de junio en Atienza, (me llegaron vuestros ánimos), y se que se me esperaba por las calles de Madrid, en la celebración del Día de Guadalajara, pero no podía ser.
La salud, recobrarla, es importante, y también lo han sido todas esas llamadas de teléfono de los amigos de Atienza, de Guadalajara, de Avila, de Narrillos, de la Casa de Guadalajara... y de las decenas de correos que me habéis envíado dándome ánimos.
Yo os debía unas líneas para deciros "GRACIAS". Todavía quedan unos días antes de que esté repuesto del todo, pero con vuestros ánimos y vuestra amistad, después de lo pasado, lo que queda es, como dicen por mi pueblo "pan comido".
Gracias a todos, de corazón.
Tomás Gismera Velasco