
LAS PALOMAS SE JUBILAN
Leer la noticia y lanzarse a la curiosidad del contenido es todo uno. Si, las palomas se jubilan. El Ejército español pasa a la reserva definitiva su ejército de palomas mensajeras. Las jubila.
Muy pocos saben, o sabíamos, Guadalajara en todas partes, que la sección de palomas mensajeras en el ejército español tuvo su primera base en la capital alcarreña. Así fue. Guadalajara aporta, demás de miel, muchas cosas más a la historia patria.
Fueron un elemento muy importante a la hora de las comunicaciones. Fueron las que llevaron los grandes y pequeños disgustos, la carta esperada y la no deseada.
Hay muchos casos curiosos, e históricos en torno a las palomas mensajeras. Cuenta la leyenda que en las horas previas a abandonar su palacio e imperio francés, Eugenia de Montijo todavía pidió a sus consejeros un par de horas, por ver si llegaba la paloma que anunciase que los telegramas de Sedán eran falsos, porque eran más de fiar las palomas que los telégrafos.
Ya las palomas, jubiladas las mensajeras, tan solo quedan en las capitales como esas ratas volantes que todo lo pringan y asquerosean y las ancianitas/os, que no tienen otra cosa que hacer se dedican a darles miguitas como si alimentasen el mundo.
Las otras palomas, las blancas de la paz, se jubilaron mucho antes que todas las palomas conocidas.
Tal vez sea solo un deseo el que existan. Aunque siempre se las mencione, al menos desde que se pintaron.
Manos blancas, y palomas blancas también, para que nadie tenga que derramar una sola lágrima.
Utopías….
Leer la noticia y lanzarse a la curiosidad del contenido es todo uno. Si, las palomas se jubilan. El Ejército español pasa a la reserva definitiva su ejército de palomas mensajeras. Las jubila.
Muy pocos saben, o sabíamos, Guadalajara en todas partes, que la sección de palomas mensajeras en el ejército español tuvo su primera base en la capital alcarreña. Así fue. Guadalajara aporta, demás de miel, muchas cosas más a la historia patria.
Fueron un elemento muy importante a la hora de las comunicaciones. Fueron las que llevaron los grandes y pequeños disgustos, la carta esperada y la no deseada.
Hay muchos casos curiosos, e históricos en torno a las palomas mensajeras. Cuenta la leyenda que en las horas previas a abandonar su palacio e imperio francés, Eugenia de Montijo todavía pidió a sus consejeros un par de horas, por ver si llegaba la paloma que anunciase que los telegramas de Sedán eran falsos, porque eran más de fiar las palomas que los telégrafos.
Ya las palomas, jubiladas las mensajeras, tan solo quedan en las capitales como esas ratas volantes que todo lo pringan y asquerosean y las ancianitas/os, que no tienen otra cosa que hacer se dedican a darles miguitas como si alimentasen el mundo.
Las otras palomas, las blancas de la paz, se jubilaron mucho antes que todas las palomas conocidas.
Tal vez sea solo un deseo el que existan. Aunque siempre se las mencione, al menos desde que se pintaron.
Manos blancas, y palomas blancas también, para que nadie tenga que derramar una sola lágrima.
Utopías….