sábado, marzo 06, 2010


EN MEMORIA DE VITORIA, QUE NOS DEJO HOY, Y SE ENCONTRARA CON QUIENES SE FUERON ESTE ULTIMO MES


Uno se cree
que las mató
el tiempo y la ausencia.
Pero su tren
vendió boleto
de ida y vuelta.
Son aquellas pequeñas cosas,
que nos dejó un tiempo de rosas
en un rincón,
en un papel
o en un cajón.
Como un ladrón
te acechan detrás de la puerta.
Te tienen tan
a su merced
como hojas muertas
que el viento arrastra allá o aquí,
que te sonríen tristes y
nos hacen que
lloremos cuando
nadie nos ve.

(Hoy no puedo estar en Sevilla, pero estoy con todos vosotros. Este verano Narrillos no será

igual, sin imaginarse a Visi asomada a la ventana de la cocina, o a Vitoria, aunque no pudiese ver, en la puerta)