lunes, marzo 08, 2010

DIA DE LA MUJER, CON PREMIO.

Hoy, 8 de marzo, se celebra el día de la mujer trabajadora. Yo pensaba, como lo piensan muchas personas, que el día de la mujer trabajadora se celebraba precisamente todos los días, puesto que la mujer, lo mismo que el hombre, trabajan todos los días. Claro está que unas y unos más que otros y otras.
Pero por aquello de dedicar un día exclusivo se dedicó este, en memoria de un hecho luctuoso.
Son muchos los hechos luctuosos que dan origen a días festivos.
Ahora bien, puestos a celebrar, deberíamos festejar el que, de una vez por todas, dejase de existir la explotación hacía la mujer, algo de lo que deberían ocuparse los políticos en lugar de hacer el tonto legislando sobre imbecilidades. Y puestos a celebrar, deberíamos festejar el que, de una vez por todas, desapareciesen de las televisiones esos sucedáneos de titiritero que denigran los sentidos, y esas sucedáneas de mujer que cuentan las veces que se revolcaron en la cama de otros hombres, o hablan de malos tratos (existentes o inexistentes, que lo mismo da), con tal de ocupar espacio televisivo y sin importarles el daño moral, y real, que hacen a quienes sufren ese maltrato en sus propias carnes.
A lo mejor desde ese ministerio de la Igualdad, presidido por una miembra del gobierno, pudieran legislarse esas cosas. De esa manera, desechando la denigrante imagen que a través de muchos medios de prensa se ofrece de la mujer, la igualdad sería más veraz.
Aunque claro, en un país en el que desde la presidencia del Gobierno se piden explicaciones a los amigos y estos dicen “dámelas tú”, cualquier cosa es posible. Y es que a los países amigos de España hay que tratarlos muuuuuy bien, de lo contrario Chavez (Don Hugo), se nos enfada; Castro, (Don Raúl), se nos mosquea; o su majestad marroquí nos ocupa Perejil.
No me extraña que los catalanes quieran alejarse de una España que, además, da premios a cualquiera. Desde que me lo dieron a mi, algunos de esos premios que reconocen la labor de un año se han desprestigiado. De lo contrario se miraría mejor a quien darlos.
Lo dicho, celebremos el día de la mujer trabajadora. Pero no el 8 de marzo, todos los días del año.