SENTIMIENTOS
La tormenta perfecta avanzaba sobre Madrid; para muchas personas, sin duda, era un día triste.
Para muchas personas, sin duda, lo único importante es que se marchaba un ser querido y cada cual expresaba o expresa a su manera los sentimientos. Lejos de la tormenta perfecta.
A veces, en esos momentos, se necesita un hombro sobre el que derramar esas emociones que nos acongojan, una mano por encima de otro hombro.
No, no es un deshonor expresarlos derramando lágrimas, ni aún siendo todo un militar. Mucho menos cuando se marcha una abuela.
¿Entendido chavalote?
Tú tío se sintió orgulloso de prestarte su hombro y poderte decir cosas que, de otra manera, tal vez no te hubiese dicho.
¿O ya no te acuerdas cuando te agarrabas a mi cuello al sonar los cohetes de la fiesta?
Eres todo un militar chavalote, aunque a tu tío le pese, pero sabes que, aunque pienses lo contrario, tu tío te lleva dentro.
Hoy el recuerdo, y la semblanza del día, te la has ganado tú.
Me gustó prestarte el hombro, y la mano. Y me siento orgulloso por ello.
¡Ah!, y ya dejarán de darme miedo los médicos o los dentistas.
¿Ves?, cada uno tenemos nuestros temores dentro.
(Para esa persona a la que su tío quiere).