sábado, febrero 20, 2010

MI MARIDO NO ME ENTIENDE

La televisión tiene algunas virtudes y algunos fallos también. Lo mismo crea monstruos que hace idiotas (en el buen sentido de la palabra).
Cuando España y con España el mundo, se ve envuelto en esa especie de crisis que nos tiene agarrados por esa parte que todos nos imaginamos, a unos más que a otros, la televisión nos evade y entretiene.
Me la quedo mirando. Hay una serie de personajes contando sus aventuras diarias y uno piensa si es realidad o fantasía.
Habla una buena mujer de cómo todo lo que vivimos es mentira, porque ella lo ha visto. Ha tenido el privilegio de viajar a la luna en una especie de nave que no sabe describir, tampoco a los personajes que la llevaron a la lunática tierra, pero cuenta con pelos y señales cómo, en una especie de grutas para preservarlos de la rapiña humana, los lunáticos conservan, cual noés actuales, especies de dinosaurios que creíamos exterminados, animales y…. un ciento de cosas más. Y para más patatús se calla que, los luneros, que son sus amigos, le han confesado un secreto muy grande, la tierra va a tener una gran desgracia, con día y fecha que la buena mujer se guarda en la garganta, para no causar el pánico entre los oyentes. Eso si, pinta cuadros con las imágenes que ve en lunilandia, igualitos los tíos a los de la película Avatar. Casualidades.
Tras ella otra señora, que de señoras va la cosa, se asoma a la pantalla para decir que a veces ve muertos, que se comunica con seres de otros planetas, que los extraterrestres la poseen, que levita y ¡que su marido no la entiende!
¡Toma, ni tu marido ni nadie! Lo raro es que te entiendas tú y no hayan intervenido las autoridades sanitarias.
Luego siguen con la noticia de la muerte de Tutankamón hace treinta siglos. La verdad es que, vistas las imágenes, está un poco estropeadillo el hombre. Vamos, irreconocible.
¡Ay que ver cómo está el patio!