miércoles, febrero 03, 2010


EN EL FUTBOL ESTA NUESTRA SALVACION?

Anoche, en uno de los informativos, no recuerdo en cual de ellos, se dio cuenta de que, en los próximos meses, los aficionados al deporte rey están de suerte, habrá, al menos, y televisado, un partido de fútbol diario. Para los sosos como yo, a quienes el fútbol ni fú ni fá, pues eso, ni fú ni fá.
No entiendo lo que tiene el fútbol que mueve masas y que, por si solo, es capaz de alterar la vida de un país.
Tanto tiene que, los presentadores de los noticieros, actores de primera línea, al desglosar el contenido de la actualidad, habitualmente y en los últimos tiempos noticias tristes, alegran la cara y cambian de entonación al hablar del fútbol. Hay que reconocer que mueve masas y altera el ánimo.
Hace tiempo, tanto que debe de pertenecer, digo yo, a la memoria histórica, se ponía un clásico partido de fútbol en día señalado, dígase primero de mayo o aniversario de la República, por aquello de mantener a las gentes en su casita. El tiempo del pan y toros y, añadiría yo, fútbol.
Tal vez, digo yo, eso de poner un partido diario de fútbol sea una buena idea, los españoles nos olvidaremos de la crisis que atenaza o del paro que amenaza y la vida será mucho más feliz, sin pensar siquiera que, dentro de unos años, lo queramos o no, la jubilación se tendrá que alargar no ya a los 67 años, sino más allá, porque vivimos más, trabajamos menos y también somos menos a la hora de cotizar. La calidad de vida se mida en esas, y en otras cosas más. Ocurre una cosa, que los políticos, cuando se trata de cabrear al votante, prefieren hacerlo al mes siguiente de ganar unas elecciones, porque les quedan otros tres y pico para contentar. Eso de las verdades a medias, y de tirar la piedra y esconder la mano es cosa muy española, lo mismo que lo del digo donde el diego.
Aplaudo lo del fútbol. Puede ser la gran solución de futuro para la Seguridad Social española, es decir, para que yo no tenga que jubilarme más allá de los 65 porque, si sucede lo mismo que en Cataluña o Barcelona, no me quedó en su momento tampoco demasiado claro, que tras la ensalada de títulos de su equipo titular han aumentado los nacimientos un cuarenta por ciento, el futuro, multiplicado por provincias españolas nos daría el número de nacimientos necesarios para compensar vejez con nacimientos. Claro que ¿Y si no encuentran trabajo?, que esa es otra.
Eso lo dejamos para cuando llegue el momento porque, como dirán aquellos que ahora serán padres en Cataluña, “que nos quiten lo bailao”, añado yo: el día del gol.
Pues nada, fútbol y, a disfrutarlo, al menos mientras se berrea eso de goooooooolllllll, se olvidan los problemas. Lo malo es que mi vecino de encima, además de vocear, da patadas que alteran la estabilidad de bloque y los niños del 9.4 lanzan cohetitos por la ventana, y por la avenida, al final del partido, pasan los vehículos haciendo sonar el clason, y cuando hay fútbol, desde el estadio hasta la M-40 hay una larga caravana y....
No si cuando yo digo… como siga atando cabos salgo perdiendo, después de que me había solucionado lo de la pensaión...