
EL CIELO ESTA EMPAJILLADO, QUIEN…
A María Teresa Fernández de la Vega, que le ha tocado la desgracia de ser el patito feo del Gobierno de Rodríguez Zapatero se le alteran los nervios cuando sube al estrado Mariloles Cospedal, que sueña con la presidencia de Castilla-La Mancha lo mismo que Magdalena Valerio con la Alcaldía de Guadalajara, y ambas dejan escurrir su presencia constante y ambulante, la una por los campos de Montiel y la otra por los senderos de la Alcarria.
Sus viajes, por ser públicos, no van de incógnito, sino que se airean para que la gente les salga al encuentro. Tiene su gracia. Lugar en el que aparece Magdalena, Consejera de Administraciones Públicas y Justicia, creo que se llama así, del Gobierno Regional, aparece en el mismo instante en las ondas internautas, que para ello está su Jefa de Gabinete que, desde cualquier lugar y vía mail, envía la presencia de la Consejera a los medios digitales, y antes de que pronuncia una sola palabra, las que ha de pronunciar son públicas.
En cambio hay otros miembros de Gobierno que emplean las visitas de incógnito para que las conozca todo el mundo. Tiene su gracia, alguien se marcha, casi de incógnito a Senegal, que no se entere nadie, aunque ya la noticia corre por las agencias de prensa, de la misma manera que corre esa que dice que ya hay en Niza seis millones de euros, y que el ministro se vendrá con una buena noticia de Senegal que dará un vaso de agua fresca al Gobierno.
Falta le hace, porque lleva unos días… Ataques por todas partes. Hombre, que ellos en la oposición harían lo mismo, o más, quien sabe. Eso si, se echan a faltar en el Congreso a aquellos buenos oradores en plan Melquiades Alvarez, o Maura, o Pascual Ruilópez, e incluso al Marqués de Valdeiglesias, puro en mano, dirigiéndose al respetable y haciendo caso omiso a las advertencias de Arsenio Martínez Campos de quien Pepe Bono debía tomar ejemplo, acusándole de humear a sus señorías con el Habano. E incluso se echa en falta la oratoria de don Alvaro, el conde de Romanones, ante todo cuando, no gustándole lo escuchado, ponía las manos a modo de trompetilla en la oreja derecha para decir aquello de “no oigo bien”. El Conde es que, además de perder audición por el oído derecho, cojeaba también por la misma pierna a la que se le inclinaban los achaques, más aún cuando se colgaba las codornices al cincho.
Yo creo que al Gobierno de Rodríguez Zapatero le ocurre exactamente lo mismo que al señor Conde, que no oye bien, sobre todo aquél trabalenguas que nos contaban en el cole y que parafraseando, bien podría decir: el Gobierno está alterado, quien lo desalterará, el desalterador que lo desaltere, buen desalterador será.
Esperemos que a Mari Tere se le bajen los humos, el ministro regrese con esas buenas noticias de Senegal y… que sea lo que la bolsa quiera.
Y la otra. A media tarde llega Marga, para hablarme del Grupo de Teatro y sus proyectos. Hablamos largo y tendido del último montaje y cuando más me lo imagino me habla del costo y recuerdo que desde ayer, alguien que de Benidorm llegó, puesto en un verso sencillo, por leire se lleva un sueldo y otro cobra por pajín, en fin.
El presupuesto del montaje es, si acaso, el veinticinco por ciento de lo que la Pajín se embolsará en un mes de un solo sueldo. Y otra vez, en fin. Empajillado el celeste manto que nos cubre, será porque se avecina aquella planetaria constelación que la susodicha nos anunció con la gravedad de su sonrisa y lo abierto de su mirada y lo sincero de su voz y… no se me ocurren más adjetivos que añadirle, que por estar en carnaval y ser jueves Lardero, lo mismo todo es mentira.
A María Teresa Fernández de la Vega, que le ha tocado la desgracia de ser el patito feo del Gobierno de Rodríguez Zapatero se le alteran los nervios cuando sube al estrado Mariloles Cospedal, que sueña con la presidencia de Castilla-La Mancha lo mismo que Magdalena Valerio con la Alcaldía de Guadalajara, y ambas dejan escurrir su presencia constante y ambulante, la una por los campos de Montiel y la otra por los senderos de la Alcarria.
Sus viajes, por ser públicos, no van de incógnito, sino que se airean para que la gente les salga al encuentro. Tiene su gracia. Lugar en el que aparece Magdalena, Consejera de Administraciones Públicas y Justicia, creo que se llama así, del Gobierno Regional, aparece en el mismo instante en las ondas internautas, que para ello está su Jefa de Gabinete que, desde cualquier lugar y vía mail, envía la presencia de la Consejera a los medios digitales, y antes de que pronuncia una sola palabra, las que ha de pronunciar son públicas.
En cambio hay otros miembros de Gobierno que emplean las visitas de incógnito para que las conozca todo el mundo. Tiene su gracia, alguien se marcha, casi de incógnito a Senegal, que no se entere nadie, aunque ya la noticia corre por las agencias de prensa, de la misma manera que corre esa que dice que ya hay en Niza seis millones de euros, y que el ministro se vendrá con una buena noticia de Senegal que dará un vaso de agua fresca al Gobierno.
Falta le hace, porque lleva unos días… Ataques por todas partes. Hombre, que ellos en la oposición harían lo mismo, o más, quien sabe. Eso si, se echan a faltar en el Congreso a aquellos buenos oradores en plan Melquiades Alvarez, o Maura, o Pascual Ruilópez, e incluso al Marqués de Valdeiglesias, puro en mano, dirigiéndose al respetable y haciendo caso omiso a las advertencias de Arsenio Martínez Campos de quien Pepe Bono debía tomar ejemplo, acusándole de humear a sus señorías con el Habano. E incluso se echa en falta la oratoria de don Alvaro, el conde de Romanones, ante todo cuando, no gustándole lo escuchado, ponía las manos a modo de trompetilla en la oreja derecha para decir aquello de “no oigo bien”. El Conde es que, además de perder audición por el oído derecho, cojeaba también por la misma pierna a la que se le inclinaban los achaques, más aún cuando se colgaba las codornices al cincho.
Yo creo que al Gobierno de Rodríguez Zapatero le ocurre exactamente lo mismo que al señor Conde, que no oye bien, sobre todo aquél trabalenguas que nos contaban en el cole y que parafraseando, bien podría decir: el Gobierno está alterado, quien lo desalterará, el desalterador que lo desaltere, buen desalterador será.
Esperemos que a Mari Tere se le bajen los humos, el ministro regrese con esas buenas noticias de Senegal y… que sea lo que la bolsa quiera.
Y la otra. A media tarde llega Marga, para hablarme del Grupo de Teatro y sus proyectos. Hablamos largo y tendido del último montaje y cuando más me lo imagino me habla del costo y recuerdo que desde ayer, alguien que de Benidorm llegó, puesto en un verso sencillo, por leire se lleva un sueldo y otro cobra por pajín, en fin.
El presupuesto del montaje es, si acaso, el veinticinco por ciento de lo que la Pajín se embolsará en un mes de un solo sueldo. Y otra vez, en fin. Empajillado el celeste manto que nos cubre, será porque se avecina aquella planetaria constelación que la susodicha nos anunció con la gravedad de su sonrisa y lo abierto de su mirada y lo sincero de su voz y… no se me ocurren más adjetivos que añadirle, que por estar en carnaval y ser jueves Lardero, lo mismo todo es mentira.