LA FALSA MORAL
A veces no queda más remedio que preguntarse qué es lo que defienden los políticos de postín, si su silla o los intereses de los ciudadanos. Es un conjunto de falsas moralidades.
Se está viendo ahora, con motivo del tan traído y llevado cementerio nuclear. Montilla, que defendió la instalación de la central de Ascó ahora se niega, porque sus socios de silla están en contra. Zapatero dice que eso no es peligroso. Barreda se deja llevar por quienes dicen que en Yebra no. Cospedal acusa, el otro amenaza y, entre todos, tratan de desacreditar a los alcaldes y concejales que han dicho “en mi pueblo”.
Bien, si tan malo es el cementerio y las centrales nucleares, dejemos de utilizar la energía nuclear, para todo. Incluso para la medicina. Si no es tan mala, dígannos la verdad, o dejen en paz a esos ediles que tratan de obtener para sus municipios, aún a costa de la desacreditación personal, unos ingresos extra para sus pueblos.
No fumes, que fumar puede matar. Pero no dejes de comprar tabaco, porque da de comer a muchas personas.
El Estado gasta mucho en tratar a los enfermos de pulmón, a los que fuman. Pero tal vez ingresa mucho más por la venta de tabaco.
Falsa moral que, lo único que hace, es confundir al pueblo.
Estoy de acuerdo con quien escribió eso de “y después de todo, los políticos se asombran de que, además, les votemos”.
A veces no queda más remedio que preguntarse qué es lo que defienden los políticos de postín, si su silla o los intereses de los ciudadanos. Es un conjunto de falsas moralidades.
Se está viendo ahora, con motivo del tan traído y llevado cementerio nuclear. Montilla, que defendió la instalación de la central de Ascó ahora se niega, porque sus socios de silla están en contra. Zapatero dice que eso no es peligroso. Barreda se deja llevar por quienes dicen que en Yebra no. Cospedal acusa, el otro amenaza y, entre todos, tratan de desacreditar a los alcaldes y concejales que han dicho “en mi pueblo”.
Bien, si tan malo es el cementerio y las centrales nucleares, dejemos de utilizar la energía nuclear, para todo. Incluso para la medicina. Si no es tan mala, dígannos la verdad, o dejen en paz a esos ediles que tratan de obtener para sus municipios, aún a costa de la desacreditación personal, unos ingresos extra para sus pueblos.
No fumes, que fumar puede matar. Pero no dejes de comprar tabaco, porque da de comer a muchas personas.
El Estado gasta mucho en tratar a los enfermos de pulmón, a los que fuman. Pero tal vez ingresa mucho más por la venta de tabaco.
Falsa moral que, lo único que hace, es confundir al pueblo.
Estoy de acuerdo con quien escribió eso de “y después de todo, los políticos se asombran de que, además, les votemos”.