domingo, enero 10, 2010


EL PRECIO DEL LOBO

Ha aparecido esta mañana en uno de esos reportajes retrospectivos de la televisión.
Se hablaba del lobo, de Castilla y León, de la Sierra de la Culebra, de los perjuicios y/o beneficios que causa, en el turismo o en la ganadería.
Recuerdo un gran reportaje sobre el lobo, aquel famoso que se tituló “el gran matador”, y que el inmortal Rodríguez de la Fuente rodó por tierras de Guadalajara.
Hoy el lobo parece que ha vuelto o vuelve a asomarse a las sierras de nuestra España, a retomar una parte de esos dominios que le pertenecieron.
Yo creo que en una Naturaleza sostenible, aunque sea globalizada, todos podemos convivir perfectamente, hombre y animal, racional o irracional.
Antes de que apareciese el reportaje sobre el lobo a que hago referencia, han hablado del desdoblamiento de algunas carreteras en torno a la Sierra de Aracena, en Huelva, tierra hermosa y que conocí hace ya unos cuantos años. Alguien se quejaba de que pusieron una impresionante multa a un agricultor por arrancar un zarzal, y sin embargo, para hacer una carretera que destrozará un paisaje y partirá en seis un parque nacional, se talarán decenas de árboles centenarios, de castaños, alcornoque… de árboles que tardan muchísimos años en hacerse grandes.
Un lobo, en las batidas institucionalizadas que se hacen para tener controlada su población, cuesta 30.000 euros. Y hay quien los paga, por supuesto, hay trescientas, según unos, seiscientas personas, según otros, que ofrecen una cantidad similar por el placer de disparar a un ser vivo.
Yo pienso que si, que puede ser cierto que el lobo causa daños a la ganadería, porque las sierras han quedado sin animales, y que a los ganaderos el Estado, o las regiones o gobiernos autónomos, debiera atenderles e indemnizarles rápidamente, para que no se maten lobos de manera furtiva, y que suceda algo así como con el oso pardo, que todos entendamos que puede vivirse admirando a unos animales que estuvieron aquí mucho antes que nosotros.
No son depredadores, los animales, por mucho que digan, no son depredadores, tratan de sobrevivir. Los depredadores somos los humanos, que tratamos de exterminarlos, y que incluso hay algunos que pagan, hasta 30.000 euros, por matar por un lobo.
Yo, a esos, les preguntaría: ¿Qué placer encontráis en ello?