EL FINAL DEL VERANO.
Y como hoy se terminan las vacaciones y mañana regresamos a España, aquí al lado os dejo un resumen fotográfico de estos catorce días pasados en la Aquitania francesa, por Saint Emillion, Castillon, Mouliets, Pujols, Sauveterre de Guyenna, Burdeos, Berguerad, Arcachon, Audenge, Lignan, Cap Ferrer...
En unos días, cuando tenga tiempo, escribiré el relato...
lunes, agosto 31, 2009
sábado, agosto 29, 2009
LOS FRANCESES, LAS OSTRAS Y LA TONTERIA DEL RATON.
A veces pensamos que lo nuestro, en España, es único, y que con nuestras particularidades nos sentimos más únicos todavía.
Pues bien, los franceses, que son muy cultos e inteligentes, también tiene sus particularidades. Nos sucedió el jueves, en la tierra de las ostras, la que va desde Arcachón a Cap Ferrer, y más allá. Donde se crían las ostras más apetecibles, eso si, sin perlas. Los criadores de ostras, que son muchos, están que trinan con una de esas costumbres que pertenece a la noche de los tiempos.
Os lo cuento:
Resulta que para comprobar si las ostras son o no comestibles antes se las dan a probar a un ratón, si el ratón se muere las ostras de ese día no se pueden comer, y hay que esperar al siguiente, a ver si hay suerte y el ratoncito Pérez particular de los franceses resiste la ingestión de ostras.
Pues el jueves se nos antojó darnos una merendola de ostras por esas tierras y, resulta que el ratoncito que las probó se murió y por esa ley de la costumbre, que está incluso aprobada por la Comunidad Europea, las ostras ese día no se podían comer, a menos que se hiciese de extranjis. El resultado es que nos hartamos de ostras, de extranjis claro, a 2 euros la docena. Riquísimas. Eso fue el jueves, día en que se murió el ratón. Hoy es sábado, y aquí seguimos, en Castillon de la Bataille, como si tal cosa, el tiempo está nublaete, hace una temperatura de 23 grados, llega la humedad de La Dordogna, la uva, con vino de Burdeos dentro, continúa madurando, las ardillas siguen saltando de roble en roble y yo aquí, escribiendo esto. Eso si, harto de ostras ¿o no? Esta tarde tomaremos otras tantas, hoy, por lo visto, no se murió el ratón.
sábado, agosto 22, 2009
DE VACACIONES, UN AÑO MAS, EN CASTILLION, AQUITANIE, FRANCE
Castillón tiene un encanto especial. Es muy parecido a Atienza, salvo que por Atienza no pasa la Dordogna, es lo único que nos falta, pero lo mismo algún día, conseguimos algo parecido.
Mañana son las jornadas medievales, y se recordará la conquista de la Aquitanie y recorrerán las calles las tropas medievales de los reyes aragoneses y navarros, con algunos castellanos.
Trè bien.
Las fotos: T. Gismera.
1. Ejemplo de restauración de un templo románico. El año pasado estaba en ruinas.
2. La Dordogna ante el puente Napoleón, al fondo el puente Eifeel.
3. El Arrebatacapas de Castillion, siglo XI.
4. Memoria histórica. Todos los caídos de Castillion en las guerras del siglo XX,
5. Memoria histórica. Monumento a todos los caídos de Castillion en el siglo XX
6. Fiesta en la Place de la Repúblic, Jazz al mediodía.
sábado, agosto 15, 2009

SAN ROQUE EN ATIENZA
Día 16. San Roque. (Sobre este festejo ver: Tomás Gismera Velasco, “San Antón y San Roque, el cochino y el boto, en el folclore atencino. Cuadernos de Etnología, nº 39).
No obstante, vuelvo a Isabel Muñoz Caravaca para hacer un reflejo de la cotidianidad de la fiesta:
“El día 15 de agosto por la noche todo el pueblo se congrega en esta calle, (la de Cervantes, donde se encuentra la capilla de San Roque), hombres y muchachos provistos de palos, mejor cuanto mas largos y gruesos, en un extremo de los cuales ponen un boto, esto es, un cuero viejo de vino, los prenden fuego y los pasean a todo lo largo de la calle llena de gente, ardiendo, chorreando pez hirviente en gruesas gotas que caen donde caen, yo no se como no se abrasan diez o doce personas todos los años. Un humo irrespirable de pellejos y pez quemados llena la calle y el lugar. Al empezar la fiesta los chicos van cantando los estribillos corrientes y vulgares, incongruentes o licenciosos después el tufo y la conciencia de “a lo que estamos”, enardecen los ánimos; cesan las canciones y sobre la algarabía de la concurrencia solo se escuchan voces formidables, ¡viva San Roque!, y al fin, ¡viva Roque!, que el entusiasmo acaba por apear el tratamiento. Esto dura mientras duran los cueros de desecho. Tal es el homenaje al santo para que libre a las personas y a los ganados, antes a los ganados, de la peste. Llega el día 16 y el culto especial consiste en pasear los bueyes de labranza por delante de la capillita, después en la plaza capea por la mañana y por la tarde, es indispensable; si los bueyes no pasaran y los mozos no los torearan el santo se enfadaría y vendría la zootia…
Esto es rigurosamente exacto, yo lo oí contar un año en que estos bichos padecieron no se que alife, que la culpa fue que se suspendió la capea del año anterior.
Yo vi desfilar por delante de mi ventana a los últimos espectadores para pasar por ante el altar, cuya contemplación en aquel momento hacia mas retroceder y retroceder a la Edad Media, y en el último grupo un hombre con voz potente y entonación seria y tranquila, como quien cumple un deber, con la fe, convicción profunda que vale mas que la efervescente exaltación, exclamó ¡Viva San Roque!, y alguien que venia detrás contestó con el mismo acento, ¡Viva!”
Cabe destacar que la festividad era una a las que tanto el Concejo primero, como el Ayuntamiento después, asignaban fondos de las arcas municipales para su celebración. Tal y como consta en algunas anotaciones de los archivos municipales. Tanto para la cera, como para los toros y novenas que tenían lugar en la iglesia de San Juan del Mercado, y para las que asignó, como ejemplo, en 1752, 233 reales.
No obstante, vuelvo a Isabel Muñoz Caravaca para hacer un reflejo de la cotidianidad de la fiesta:
“El día 15 de agosto por la noche todo el pueblo se congrega en esta calle, (la de Cervantes, donde se encuentra la capilla de San Roque), hombres y muchachos provistos de palos, mejor cuanto mas largos y gruesos, en un extremo de los cuales ponen un boto, esto es, un cuero viejo de vino, los prenden fuego y los pasean a todo lo largo de la calle llena de gente, ardiendo, chorreando pez hirviente en gruesas gotas que caen donde caen, yo no se como no se abrasan diez o doce personas todos los años. Un humo irrespirable de pellejos y pez quemados llena la calle y el lugar. Al empezar la fiesta los chicos van cantando los estribillos corrientes y vulgares, incongruentes o licenciosos después el tufo y la conciencia de “a lo que estamos”, enardecen los ánimos; cesan las canciones y sobre la algarabía de la concurrencia solo se escuchan voces formidables, ¡viva San Roque!, y al fin, ¡viva Roque!, que el entusiasmo acaba por apear el tratamiento. Esto dura mientras duran los cueros de desecho. Tal es el homenaje al santo para que libre a las personas y a los ganados, antes a los ganados, de la peste. Llega el día 16 y el culto especial consiste en pasear los bueyes de labranza por delante de la capillita, después en la plaza capea por la mañana y por la tarde, es indispensable; si los bueyes no pasaran y los mozos no los torearan el santo se enfadaría y vendría la zootia…
Esto es rigurosamente exacto, yo lo oí contar un año en que estos bichos padecieron no se que alife, que la culpa fue que se suspendió la capea del año anterior.
Yo vi desfilar por delante de mi ventana a los últimos espectadores para pasar por ante el altar, cuya contemplación en aquel momento hacia mas retroceder y retroceder a la Edad Media, y en el último grupo un hombre con voz potente y entonación seria y tranquila, como quien cumple un deber, con la fe, convicción profunda que vale mas que la efervescente exaltación, exclamó ¡Viva San Roque!, y alguien que venia detrás contestó con el mismo acento, ¡Viva!”
Cabe destacar que la festividad era una a las que tanto el Concejo primero, como el Ayuntamiento después, asignaban fondos de las arcas municipales para su celebración. Tal y como consta en algunas anotaciones de los archivos municipales. Tanto para la cera, como para los toros y novenas que tenían lugar en la iglesia de San Juan del Mercado, y para las que asignó, como ejemplo, en 1752, 233 reales.
(De:APUNTES SOBRE EL CALENDARIO FESTIVO TRADICIONAL EN ATIENZA Y NOTICIAS SOBRE SUS CELEBRACIONES, de Tomás Gismera Velasco).
domingo, agosto 09, 2009
TOMAS GISMERA HABLA EN ATIENZA SOBRE BRUNO PASCUAL RUILOPEZ, LA POLITICA DEL SIGLO XIX Y EL CENTRO ALCARREÑO DE MADRID.
Dentro de las jornadas culturales, organizadas por la Asociación Sibilas de Atienza, presidida por María Teresa Gómez, el pasado sábado día 8, el escritor atencino Tomás Gismera Velasco, dictó la conferencia “Bruno Pascual Ruilópez”.
El acto tuvo lugar en la antigua sala de audiencias del desaparecido juzgado de Atienza, edificio que albergará el futuro museo etnográfico de la villa, cedido por el Ayuntamiento de Atienza a las asociaciones culturales para que desarrollen su labor durante el presente mes de agosto.
Tomás Gismera, en una interesante y documentada conferencia habló de la vida y obra del ilustre notario, senador del reino por la provincia de Guadalajara en varias legislaturas a comienzos del siglo XX, y Diputado por nuestra provincia en el último decenio del XIX, recordando que se acababa de cumplir el 150 aniversario de su fallecimiento, pasando inadvertido tanto para la villa como para la comarca pues, en palabras de Gismera, la zona de Atienza le debía sus carreteras, tendidos eléctricos y, en muchas ocasiones, sus fuentes públicas.
Trazó una imagen aproximada de como era la Atienza del siglo XIX; del ambiente cultural que recorrió la provincia de Guadalajara a partir de 1868; del “caciquismo electoral” de la comarca en el último tercio del siglo XIX en el que no se votaba a golpe de ideas, sino “a golpe de duros y pesetas”. Y, finalmente, recordó algunas de las muchas actuaciones que, como animador de la vida social y cultural de la provincia tuvo en Madrid, entre las que figuraba, junto a varias decenas de guadalajareños más, su pertenencia en la fundación del Centro Alcarreño de Madrid en 1903, precedente de lo que más adelante sería la Casa de Guadalajara en Madrid; así como de los muchos recuerdos que Pascual Ruilópez dejó en Atienza, entre los que se encuentra la histórica colección de faroles que puede admirarse en la iglesia de San Juan, y que donó en 1910.
Al finalizar su intervención se abrió un turno de debate que fue seguido con atención por el público asistente, que lleno la sala en su totalidad.
En el mismo lugar, y hasta el próximo día 16, se mantienen abiertas varias exposiciones de fotografía y etnografía, entre las que se encuentra la exposición de “matracas, carracas y tejoletas”, de indudable éxito, inaugurada por la Delegada de Cultura de Castilla La Mancha, Riánsares Serrano, el pasado día 1 y que ya ha sido visitada por decenas de personas, ese mismo sábado por el humorista e historiador del románico, José María Pérez “Peridis”; o el escritor y colaborador radiofónico Alfonso Díaz, quienes, como cuantos así lo desean, firmaron en el libro de honor de la Asociación.
Igualmente, y en el mismo edificio tendrán lugar diferentes encuentros y conferencias que tratan de dinamizar la vida cultural atencina.
(En la imagen María Teresa Gómez, Presidenta de la Asociación Sibilas; Tomás Gismera y Jacinto Santamera, Secretario de dicha Asociación
Dentro de las jornadas culturales, organizadas por la Asociación Sibilas de Atienza, presidida por María Teresa Gómez, el pasado sábado día 8, el escritor atencino Tomás Gismera Velasco, dictó la conferencia “Bruno Pascual Ruilópez”.
El acto tuvo lugar en la antigua sala de audiencias del desaparecido juzgado de Atienza, edificio que albergará el futuro museo etnográfico de la villa, cedido por el Ayuntamiento de Atienza a las asociaciones culturales para que desarrollen su labor durante el presente mes de agosto.
Tomás Gismera, en una interesante y documentada conferencia habló de la vida y obra del ilustre notario, senador del reino por la provincia de Guadalajara en varias legislaturas a comienzos del siglo XX, y Diputado por nuestra provincia en el último decenio del XIX, recordando que se acababa de cumplir el 150 aniversario de su fallecimiento, pasando inadvertido tanto para la villa como para la comarca pues, en palabras de Gismera, la zona de Atienza le debía sus carreteras, tendidos eléctricos y, en muchas ocasiones, sus fuentes públicas.
Trazó una imagen aproximada de como era la Atienza del siglo XIX; del ambiente cultural que recorrió la provincia de Guadalajara a partir de 1868; del “caciquismo electoral” de la comarca en el último tercio del siglo XIX en el que no se votaba a golpe de ideas, sino “a golpe de duros y pesetas”. Y, finalmente, recordó algunas de las muchas actuaciones que, como animador de la vida social y cultural de la provincia tuvo en Madrid, entre las que figuraba, junto a varias decenas de guadalajareños más, su pertenencia en la fundación del Centro Alcarreño de Madrid en 1903, precedente de lo que más adelante sería la Casa de Guadalajara en Madrid; así como de los muchos recuerdos que Pascual Ruilópez dejó en Atienza, entre los que se encuentra la histórica colección de faroles que puede admirarse en la iglesia de San Juan, y que donó en 1910.
Al finalizar su intervención se abrió un turno de debate que fue seguido con atención por el público asistente, que lleno la sala en su totalidad.
En el mismo lugar, y hasta el próximo día 16, se mantienen abiertas varias exposiciones de fotografía y etnografía, entre las que se encuentra la exposición de “matracas, carracas y tejoletas”, de indudable éxito, inaugurada por la Delegada de Cultura de Castilla La Mancha, Riánsares Serrano, el pasado día 1 y que ya ha sido visitada por decenas de personas, ese mismo sábado por el humorista e historiador del románico, José María Pérez “Peridis”; o el escritor y colaborador radiofónico Alfonso Díaz, quienes, como cuantos así lo desean, firmaron en el libro de honor de la Asociación.
Igualmente, y en el mismo edificio tendrán lugar diferentes encuentros y conferencias que tratan de dinamizar la vida cultural atencina.
(En la imagen María Teresa Gómez, Presidenta de la Asociación Sibilas; Tomás Gismera y Jacinto Santamera, Secretario de dicha Asociación
sábado, agosto 08, 2009

Riansares Serrano visita la exposición "Carracas, matracas y tejoletas" en Atienza
La delegada de Cultura, Turismo y Artesanía comprobó la peculiaridad de los instrumentos que antiguamente se usaban para avisar de los oficios de la Semana Santa
La delegada de Cultura, Turismo y Artesanía, Riansares Serrano, ha visitado la exposición "Carracas, matracas y tejoletas", organizada por la Asociación las Sibilas de Atienza, que se expone, hasta el 16 de agosto en lo que será el futuro Museo Etnológico, situado en la antigua calle de los Zapateros.
Las carracas, las matracas y las tejoletas son instrumentos musicales de percusión que antiguamente se utilizaban en Semana Santa para avisar a los oficios o en las procesiones, ya que en esas fechas estaba prohibido tocar las campanas. Las carracas son de madera y constan de uno o más piñones unidos por un eje con mango o manivela y varias lengüetas. Suenan al hacer girar el piñón y golpearse contra las lengüetas.
Las matracas se componen en su mayoría de una tabla plana rectangular con uno o varios mazos de madera unidos por un eje en el centro de la tabla. Son móviles y al mover la tabla golpean en un extremo y en el otro de la misma, produciendo el sonido. Las tejoletas son de madera y constan de dos o tres tablas planas unidas entre sí por un acuerda, cordón de cuero o bisagra y suenan al chocarlas unas contra otras.
La asociación Sibilas, creada hace un año, tiene previstas otras muchas actividades para el verano como algunas visitas culturales o conferencias, como la que impartirá este sábado el historiador Tomás Gismera sobre Bruno Pascual Ruilópez o la que el día 14 pronunciará el profesor de Literatura de la Universidad de París Manuel Ballestero sobre Antonio Machado, el 70 aniversario de su muerte.
Además, el día 16 se celebrará una proyección de fotografías sobre las actividades de la Asociación y durante las fiestas de Atienza han organizado un taller de Circo y pasacalles infantil.
En su visita a la exposición, la delegada de Cultura, Turismo y Artesanía, estuvo acompañada por el alcalde del municipio, Felipe López Izquierdo, la presidenta de la Asociación Sibilas, María Teresa Gómez Vázquez y la directora del Archivo Histórico Provincial de Guadalajara, Irene Benayas
La delegada de Cultura, Turismo y Artesanía comprobó la peculiaridad de los instrumentos que antiguamente se usaban para avisar de los oficios de la Semana Santa
La delegada de Cultura, Turismo y Artesanía, Riansares Serrano, ha visitado la exposición "Carracas, matracas y tejoletas", organizada por la Asociación las Sibilas de Atienza, que se expone, hasta el 16 de agosto en lo que será el futuro Museo Etnológico, situado en la antigua calle de los Zapateros.
Las carracas, las matracas y las tejoletas son instrumentos musicales de percusión que antiguamente se utilizaban en Semana Santa para avisar a los oficios o en las procesiones, ya que en esas fechas estaba prohibido tocar las campanas. Las carracas son de madera y constan de uno o más piñones unidos por un eje con mango o manivela y varias lengüetas. Suenan al hacer girar el piñón y golpearse contra las lengüetas.
Las matracas se componen en su mayoría de una tabla plana rectangular con uno o varios mazos de madera unidos por un eje en el centro de la tabla. Son móviles y al mover la tabla golpean en un extremo y en el otro de la misma, produciendo el sonido. Las tejoletas son de madera y constan de dos o tres tablas planas unidas entre sí por un acuerda, cordón de cuero o bisagra y suenan al chocarlas unas contra otras.
La asociación Sibilas, creada hace un año, tiene previstas otras muchas actividades para el verano como algunas visitas culturales o conferencias, como la que impartirá este sábado el historiador Tomás Gismera sobre Bruno Pascual Ruilópez o la que el día 14 pronunciará el profesor de Literatura de la Universidad de París Manuel Ballestero sobre Antonio Machado, el 70 aniversario de su muerte.
Además, el día 16 se celebrará una proyección de fotografías sobre las actividades de la Asociación y durante las fiestas de Atienza han organizado un taller de Circo y pasacalles infantil.
En su visita a la exposición, la delegada de Cultura, Turismo y Artesanía, estuvo acompañada por el alcalde del municipio, Felipe López Izquierdo, la presidenta de la Asociación Sibilas, María Teresa Gómez Vázquez y la directora del Archivo Histórico Provincial de Guadalajara, Irene Benayas

Atienza puede ver a "Alfonso XIII y su época" a través del objetivo de Goñi
La delegada de Cultura, Riansares Serrano, inauguro está semana la exposición, organizada por la AFGU en el patio interior del ayuntamiento
La delegada de Cultura, Turismo y Artesanía, Riansares Serrano, ha inaugurado esta semana en Atienza la muestra fotográfica “Alfonso XIII y su época. Goñi: la memoria de un rey, de un país y de un tiempo”, organizada por la Consejería de Cultura, Turismo y Artesanía y la Agrupación Fotográfica de Guadalajara.
La exposición reúne, en el patio interior del ayuntamiento de Atienza, una veintena de fotografías con las escenas más relevantes del reinado de Alfonso XIII realizadas por Francisco de Goñi, cronista gráfico de la Familia Real y reportero de prensa de principios del siglo XX.
La muestra llega a Atienza, donde se podrá visitar hasta el 16 de agosto de 2009, tras haberse expuesto en Barcelona, Salamanca, San Sebastián, en los museos de Arte Contemporáneo y Reina Sofía de Madrid, el Museo de Guadalajara, Sigüenza, Las Pedroñeras, Alovera y Jadraque.
Durante su intervención la delegada de Cultura, Turismo y Artesanía destacó la relación cercana que el fotógrafo, Francisco de Goñi, mantuvo con Alfonso XIII, lo que le permitió ser testigo de escenas personales y familiares de notable interés.
Además, Riansares Serrano agradeció la generosidad del presidente honorífico de la Agrupación Fotográfica de Guadalajara, Santiago Bernal, y del presidente de la dicha Agrupación, Juan Carlos Aragonés, por haber depositado este fondo fotográfico de gran valor histórico y artístico en el Archivo Histórico Provincial de Guadalajara, al tiempo que subrayó el esfuerzo del Ayuntamiento de Atienza para albergar esta muestra.
Por su parte, Santiago Bernal relató como a principios de los años 80 aparecieron en una buhardilla de la calle Olmillos, en Guadalajara, una serie de materiales originales de Goñi que fueron escondidos por sus familiares.
La directora del Archivo Histórico Provincial de Guadalajara, Irene Benayas, destacó la apuesta de la Junta de Comunidades por las nuevas tecnologías, haciendo accesible el fondo fotográfico de Francisco de Goñi a través de su página web
La delegada de Cultura, Riansares Serrano, inauguro está semana la exposición, organizada por la AFGU en el patio interior del ayuntamiento
La delegada de Cultura, Turismo y Artesanía, Riansares Serrano, ha inaugurado esta semana en Atienza la muestra fotográfica “Alfonso XIII y su época. Goñi: la memoria de un rey, de un país y de un tiempo”, organizada por la Consejería de Cultura, Turismo y Artesanía y la Agrupación Fotográfica de Guadalajara.
La exposición reúne, en el patio interior del ayuntamiento de Atienza, una veintena de fotografías con las escenas más relevantes del reinado de Alfonso XIII realizadas por Francisco de Goñi, cronista gráfico de la Familia Real y reportero de prensa de principios del siglo XX.
La muestra llega a Atienza, donde se podrá visitar hasta el 16 de agosto de 2009, tras haberse expuesto en Barcelona, Salamanca, San Sebastián, en los museos de Arte Contemporáneo y Reina Sofía de Madrid, el Museo de Guadalajara, Sigüenza, Las Pedroñeras, Alovera y Jadraque.
Durante su intervención la delegada de Cultura, Turismo y Artesanía destacó la relación cercana que el fotógrafo, Francisco de Goñi, mantuvo con Alfonso XIII, lo que le permitió ser testigo de escenas personales y familiares de notable interés.
Además, Riansares Serrano agradeció la generosidad del presidente honorífico de la Agrupación Fotográfica de Guadalajara, Santiago Bernal, y del presidente de la dicha Agrupación, Juan Carlos Aragonés, por haber depositado este fondo fotográfico de gran valor histórico y artístico en el Archivo Histórico Provincial de Guadalajara, al tiempo que subrayó el esfuerzo del Ayuntamiento de Atienza para albergar esta muestra.
Por su parte, Santiago Bernal relató como a principios de los años 80 aparecieron en una buhardilla de la calle Olmillos, en Guadalajara, una serie de materiales originales de Goñi que fueron escondidos por sus familiares.
La directora del Archivo Histórico Provincial de Guadalajara, Irene Benayas, destacó la apuesta de la Junta de Comunidades por las nuevas tecnologías, haciendo accesible el fondo fotográfico de Francisco de Goñi a través de su página web
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