domingo, diciembre 27, 2009


ARTE ROMANICO EN GUADALAJARA

A veces se tiene la extraña sensación de que, lo queramos o no, lo que viene de fuera siempre es más apreciado que lo de dentro.
Hace unos días se presentó lo que ya se ha dado en llamar “el abc del románico de Guadalajara”, y a lo mejor es cierto. Y uno tiene la sensación de que hay cosas que nunca entenderá.
Puede que sea una obra fascinante, al menos debe de ser pesada, por el tamaño; y costosa, por lo invertido.
Creo que Guadalajara tiene bastante descrito su patrimonio románico, aunque siempre quede algo en el tintero que añada unas líneas a lo escrito ya por otros.
No se, me quedó con los estudios sobre el arte románico de Francisco Layna Serrano, de Antonio Herrera Casado, de Esther Alegre, Tomás Nieto, Miguel Angel Embid, David de la Garma… y tantos otros que han estudiado el arte provincial y lo pusieron en manos de los lectores, y de los interesados en conocer Guadalajara, mucho antes de ese abc.
Y la otra, anoche, en Torija, hacía fresquito, pero era un fresquito agradable, de migas alcarreñas y caldo en los soportales de la plaza. ¿Quién ganó? está claro, una vez más, Guadalajara, en este caso, Torija.