
EL 31 DE MAYO. LA CABALLADA
… Y cuando cogió el cetro, quiso premiar la bizarría y tesón de los arrieros de Atienza concediéndoles el privilegio de llamarse caballeros, y el de constituirse en Hermandad o Cofradía, para practicar entre si la caridad y ayudarse en los trabajos de la vida. Desgastada por el tiempo, llega esta Hermandad a nuestros días y anualmente en el de Pentecostés, celebra su hazaña con como simulacro de ella a la que se da el nombre de La Caballada”.
Benito Pérez Galdós.
“Narváez”.